Estamos profundamente emocionados de compartir una noticia que marca un antes y un después en nuestra historia: el reconocido crítico Andreas Larsson (Mejor Sommelier del Mundo) ha otorgado 96
puntos a nuestro Grand Malbec 333.
Esta calificación no es solo un número; es la nota más alta otorgada históricamente por Larsson a un Malbec en cata a ciegas. Este logro nos posiciona en lo más alto de la vitivinicultura global, superando a las etiquetas más icónicas y prestigiosas del planeta.
La autenticidad es el camino más largo (y el único que vale la pena) En el mundo del vino, los números a menudo intentan resumir lo que las palabras no pueden. Para la Familia Zanchetta, estos 96 puntos son la confirmación de una convicción: el camino de la autenticidad, aunque sea el más exigente, es el único que trasciende. Este triunfo no nació en un laboratorio ni en una oficina de marketing; nació en el suelo pedregoso y calcáreo de Gualtallary, donde el clima extremo nos obliga a ser mejores cada día.
El valor del esfuerzo humano: 15 años de búsqueda
Detrás de este "Mejor Malbec del Mundo" hay 15 años de búsqueda incansable. Este reconocimiento pertenece a cada una de las manos que, durante más de una década, han trabajado bajo el sol del Valle de Uco, respetando los tiempos de la naturaleza y manteniendo la fe en un proyecto independiente cuando todo parecía cuesta arriba.
"No buscábamos una nota; buscábamos la verdad. Queríamos que la uva hablara de su origen sin interferencias químicas, con la pureza y la elegancia que solo el compromiso humano y el respeto absoluto por la vida pueden garantizar".
Ser "el mejor" es una responsabilidad.
Para nosotros, alcanzar esta cima no es una meta final, sino una responsabilidad renovada. Este hito demuestra que:
La escala humana triunfa: Una bodega pequeña, dedicada y con identidad, puede alcanzar la excelencia mundial mediante la atención obsesiva al detalle.
La persistencia rinde frutos: Apostar por la calidad sin concesiones tiene su recompensa. 15 años después, nuestra visión de un vino con estructura, finura y "bioenergía" —vinificado bajo principios de armonía y sonoterapia— ha sido validada por el paladar más exigente del mundo.
puntos a nuestro Grand Malbec 333.
Esta calificación no es solo un número; es la nota más alta otorgada históricamente por Larsson a un Malbec en cata a ciegas. Este logro nos posiciona en lo más alto de la vitivinicultura global, superando a las etiquetas más icónicas y prestigiosas del planeta.
La autenticidad es el camino más largo (y el único que vale la pena) En el mundo del vino, los números a menudo intentan resumir lo que las palabras no pueden. Para la Familia Zanchetta, estos 96 puntos son la confirmación de una convicción: el camino de la autenticidad, aunque sea el más exigente, es el único que trasciende. Este triunfo no nació en un laboratorio ni en una oficina de marketing; nació en el suelo pedregoso y calcáreo de Gualtallary, donde el clima extremo nos obliga a ser mejores cada día.
El valor del esfuerzo humano: 15 años de búsqueda
Detrás de este "Mejor Malbec del Mundo" hay 15 años de búsqueda incansable. Este reconocimiento pertenece a cada una de las manos que, durante más de una década, han trabajado bajo el sol del Valle de Uco, respetando los tiempos de la naturaleza y manteniendo la fe en un proyecto independiente cuando todo parecía cuesta arriba.
"No buscábamos una nota; buscábamos la verdad. Queríamos que la uva hablara de su origen sin interferencias químicas, con la pureza y la elegancia que solo el compromiso humano y el respeto absoluto por la vida pueden garantizar".
Ser "el mejor" es una responsabilidad.
Para nosotros, alcanzar esta cima no es una meta final, sino una responsabilidad renovada. Este hito demuestra que:
La escala humana triunfa: Una bodega pequeña, dedicada y con identidad, puede alcanzar la excelencia mundial mediante la atención obsesiva al detalle.
La persistencia rinde frutos: Apostar por la calidad sin concesiones tiene su recompensa. 15 años después, nuestra visión de un vino con estructura, finura y "bioenergía" —vinificado bajo principios de armonía y sonoterapia— ha sido validada por el paladar más exigente del mundo.
Este premio es un homenaje a nuestro equipo, a nuestra tierra de Gualtallary y a todos ustedes, que han creído en la Familia Zanchetta desde la primera cosecha.